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De la Unidad a la Dualidad

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LA UNIDAD Y LA DUALIDAD

LA UNIDAD

Es frecuente encontrar en las culturas que han florecido en la especie humana la pregunta: “¿de dónde venimos?” y para ella existen múltiples respuestas según cada cultura. Algunas de ellas buscan el origen en la Naturaleza, en lo que nos rodea, en el Sol, la Luna, los planetas o las estrellas. Otras lo expresan con el concepto de “el Todo”, algunas lo identifican con un ser supremo, otras le dan el nombre de “Dios”, pueden diversificarlo en varios dioses, otras le llaman “Universo”, “Energía y hay muchos más nombres para expresar lo mismo: “venimos de algún sitio”.

La Ciencia actual, desarrollada en el mundo occidental para dar explicaciones coherentes a esta pregunta a través de su forma de pensamiento y el método científico de estudio, ha llegado a la teoría del Big Bang que, en resumen, viene a decir que al principio todo era una minúscula partícula concentrada que explotó expandiéndose y generando todo lo que hoy llamamos Universo, donde está todo lo que existe.

El concepto de que al principio todo era uno está muy presente en todas las culturas y formas de pensamiento, tanto de culturas ancestrales como las actuales.


EL TAO, EL TODO, EL UNIVERSO

En la visión taoísta del origen de todo se utiliza el nombre de Tao para expresar con una palabra un concepto muy difícil de abarcar por la mente humana, pero que de una manera abstracta nos da la idea de globalidad, de totalidad, de el Todo. Lao Tse en su milenario libro del Tao Te King (Fig. 1) ya expresa en una bonita frase que la palabra no expresa lo que es realmente: “el Tao que se puede expresar no es el verdadero Tao”.

Fig. 1: Ideograma chino del Tao Te King.

Si aceptamos la limitación que implica expresar la idea de todo lo que existe dentro de una sola palabra podemos, a un nivel conceptual, entender la idea de Unidad. El Todo es la Unidad.

Antes de que podamos pasar a observar las peculiaridades de lo que hay dentro de esa globalidad, es importante expresar la idea de que lo que vamos a estudiar en la Unidad corresponde a un concepto que abarca cualquier cosa que existe, existió, o existirá.

Lo más parecido a la idea taoísta de Tao es el concepto de Universo de la cultura occidental, incluso lo que se expresa también con la palabra “Dios”. En el Universo del pensamiento occidental está comprendido todo. También se utiliza la palabra o el concepto “Dios” para indicar que está en todas partes.


DE LA UNIDAD A LA DUALIDAD

Cuando empezamos a observar la Unidad, el Todo, el Tao, rápidamente sacamos la conclusión de que en este Universo en el que vivimos existe la Dualidad, vemos que cada cosa comprendida dentro de él tiene su opuesto, o complementario, y esto es una constante que le caracteriza.

Los ejemplos son infinitos, al “Todo” se le opone la “Nada”, a lo lleno lo vacío, a la luz la oscuridad, al calor el frío, lo de arriba se complementa con lo de abajo, lo de dentro con lo de fuera, lo grande con lo pequeño, lo masculino con lo femenino, lo positivo con lo negativo y así, en un proceso sin fin, siempre encontramos esa Dualidad dentro de la Unidad.

Daría la impresión de que en la Unidad no fuese tan fácil la evolución y sin ella no hay cambios. Sin embargo, cuando hay Dualidad existe la oposición o complementariedad y eso da lugar a encuentros y desencuentros que permiten el contraste y el cambio, y eso facilita la evolución.

Pasar de la Unidad a la Dualidad es un avance importante, pero también supone una nueva situación. Dentro de la Unidad hay plenitud, sensación de equilibrio y de perfección. Sin embargo, la Dualidad expresa lo contrario, es decir, la carencia de la otra parte, la necesidad del encuentro efímero para dar la sensación de unidad, la diferencia, el choque, la idea de superioridad, etc. que caracteriza el comportamiento de las partes de la Dualidad.

Un ejemplo sería la necesidad de la unión de lo masculino con lo femenino para crear un nuevo ser. El contacto sexual de los dos complementarios da una sensación de plenitud que se busca una y otra vez, dando lugar a la reproducción lo que permite que las especies sexuadas puedan seguir existiendo.

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